La disciplina en Chile es desconocida, sin embargo está federada. El kettlebell o pesa rusa es la especialidad que practica Rocío Muñoz Villablanca (29), oriunda de Concepción, quien actualmente vive en Chiguayante, que se puso como objetivo llegar a un mundial de este deporte en el que empezó hace 5 años.

Con esfuerzo propio y sin mayor apoyo que el de su entrenador, familia y amigos cercanos, llegó al Mundial de Milán, Italia, realizado este fin de semana, y en el que se subió al podio colgándose una medalla de plata al conseguir el segundo lugar.

“Cuando nos propusimos venir a Italia, sabíamos que había competencia, sabíamos que habían personas mejores que uno, pero cuando se toma la decisión de viajar y representar al país uno siempre quiere lograr el primer lugar. Se aumentaron los ritmos de entrenamiento, dos veces al día, entremedio había que trabajar para juntar el dinero para poder viajar”, dijo.

La pesa rusa o kettlebell es una bola de hierro fundido con una asa. Rocío Muñoz participó en la media maratón que consistía en realizar en 30 minutos la mayor cantidad de repeticiones, sin que la mancuerna toque el suelo con múltiples cambios de mano con un peso 20 kilos, en su categoría, menos de 70 kilos de pesos corporal.

“No era lo que esperábamos porque yo quería el primer lugar -mi profe se ríe- me ganó una persona mejor que yo y está bien, competir y que te gane el mejor, uno no puede hacer nada”.

Rocío repitió el movimiento 386 veces, mientras que Abigail Johnston, escocesa, campeona mundial, la superó por un estrecho margen, alcanzó 404 repeticiones.

Sin duda para ella el balance es más que positivo. “Me otorga el grado de maestra del deporte a nivel mundial. Nos abre hartas puertas para salir a representar a Chile a otros campeonatos en agosto de 2018 en Rusia y en noviembre en España”, apuntó.

Doble mérito para esta penquista a quien se le abrió el apetito y quiere ir por más, sin embargo, como una gran parte de los deportistas en Chile se queda sin apoyo al ser un deporte desconocido y poco masivo.

“Cuesta salir a competir afuera, pero el entrenamiento, la dedicación y el esfuerzo lo tenemos. Hay un espacio donde entrenamos, con esfuerzo se compraron las pesas a través de la ayuda de la federación, pero es un deporte que no es muy conocido, por lo que nadie apuesta por ti al momento de salir a competir. Ojalá que ahora con esto alguien quiera patrocinarnos”, señaló.