Las desfavorables condiciones del mar dificultan el rescate del submarino militar argentino en el que se encuentran 44 tripulantes, por lo que la Armada Trasandina estudia las posibilidades de actuar en cuanto mejoren las condiciones climatológicas. La preocupación es enorme por esos marinos que, en principio, tendrían oxígeno y comida para dos semanas.

Así de malas son las condiciones a las que se enfrentan mar adentro los buques y aviones de siete países que intentan localizar al submarino: rachas de casi 80 kilómetros por hora que levantan olas de entre 6 y 8 metros. No son las mejores noticias.

En el quinto día de búsqueda hay mucha incertidumbre. Nadie quiere hablar de una desgracia naval, pero lo cierto es que no hay señales de las radiobalizas de emergencia, ni bengalas y las siete llamadas de emergencia que serían del submarino resultaron ser de otro buque.

La armada argentina no sabe qué ha sucedido a bordo ni si están en superficie o en inmersión. Pueden estar sin baterías y quizás, sin propulsión, por lo que los buscarán hasta que aparezcan.