Varazones prohibidas fuera de horario de atención

El pasado viernes 6 de octubre a las 20 hrs. unos turistas encontraron varado en la playa (sector Lomas Coloradas, San Pedro de la Paz, Región del Biobío) un pingüino con evidentes problemas de salud. El ejemplar fue entregado a Jaime Guzmán, vecino del lugar, quien solicitó la colaboración del biólogo marino Dr. Ramiro Riquelme (Profesor Depto. Zoología, UdeC, investigador joven del Instituto Milenio de Oceanografía). El ejemplar correspondía a un juvenil del pingüino de Humboldt (nombre científico Spheniscus humboldti).

Inmediatamente se hicieron todas las gestiones para dar aviso de esta varazón, así como de su traslado a un centro especializado para su evaluación médica. Sin embargo, tras reiterados intentos de comunicación con el Servicio Nacional de Pesca (SERNAPESCA), Capitanía de Puerto, Servicio Agrónomo y Ganadero (SAG), entre otras instituciones y centros fue imposible obtener algo de ayuda para esta ave clasificada como vulnerable y bajo protección. El problema… el hallazgo ocurrió un día viernes y fuera de horario laboral. ¡Además, el lunes próximo era feriado!

En Chile, durante los últimos 8 años han ocurrido sobre 700 varazones solamente en esta especie de ave marina de las cuales el 20% han sido registradas en las costas de la Región del Biobío. Entonces, cabe preguntarse si se conoce con detalle la lista de especies protegidas y que están bajo amenaza o vulnerabilidad y se tiene una base de datos respecto de los varazones, ¿cuál es entonces el impedimento para que hasta la fecha el organismo gubernamental (SERNAPESCA, y/o SAG) encargado de velar por el reguardo o derivación de esta y otras especies no posea ni siquiera un numero de contacto telefónico 24/7 que permita dar orientación a la población frente a este tipo de eventos que han existido siempre y seguirán ocurriendo?.

Es de urgencia contar con un equipo de profesionales que presten ayuda a estas especies al menos en turnos de trabajo que permita dar un oportuno socorro. Hay que aprender de experiencias del pasado en otras reparticiones gubernamentales. Tal es el caso de la Oficina Nacional de Emergencia del Ministerio del Interior (ONEMI), la cual antes del megaterremoto y tsunami del 2010 no contaba con una oficina 24/7 en la Región del Biobío que atendiera o recibiera llamados considerando la naturaleza catastrófica de nuestro país.

Entonces, ¿tendremos que esperar una mega-varazón frente a nuestras costas para que las autoridades tomen medidas concretas?, Si el Gobierno de turno o el Estado de Chile tienen un aparente compromiso con el medioambiente y el progreso biosustentable, no se explica la inexistencia de un instrumento público al alcance de la población para dar aviso al menos de varazones.

De hecho, los reportes de varazones en esta y otras especies de aves y mamíferos marinos informan de animales “accidentados” producto de actividades como la pesquería. Entonces una actividad altamente importante para el desarrollo económico del país no puede estar al margen del resguardo de la flora y fauna de especies bajo amenaza.

Para esto, no solo se requiere de una política de estado potente que apunte en esa dirección sino también de una hipervigilancia de los protocolos establecidos en estos casos (si es que los hay…) y de una urgente educación a la población en estas materias, así como de un canal de comunicación básico y permanente.

Finalmente, ese día Carabineros de Chile se presentó en el lugar para constatar el fallecimiento del pingüino, después de intentos infructuosos por mantenerlo con vida, el cual fue trasladado por los profesores Dr. Ramiro Riquelme y Dr. Mauricio Urbina al museo del Depto. de Zoología de la Universidad de Concepción para su posterior estudio.

Dr. Ramiro Riquelme-Bugueño
Profesor Asistente
Departamento de Zoología &
Investigador
Instituto Milenio de Oceanografía
Universidad de Concepción