El milagro de Sao Paulo

 

Por Héctor Veloso Espinoza

El 3 de julio de 1987 pasadas las 18 horas ya estabamos acomodados frente al televisor con mi papá. Para variar la Selección chilena había tenido problemas en el acuerdo por los premios, hay cosas que nunca cambian.
Tenía 10 años y hasta el momento sólo me había tocado sufrir viendo a Chile, el recuerdo más tangible era el 1 a 4 ante Alemania en el mundial del 82 en España, en un televisor Philip blanco y negro y con la señal intermitente, que cada vez que se arreglaba venía con un gol de regalo de los liderados por Karl-Heinz Rummenigge, la estrella teutona.

La Copa américa se jugaba en Argentina y los comentaristas trasandinos mencionaban una y otra vez que los chilenos eran los que habían demostrado mejor fútbol en el torneo. Yo a esa edad, ya sabía de la fama de verseros de nuestros hermanos albicelestes.

Mi papá nunca fue fanático del fútbol pero no se perdía partido de Chile, como siempre y sin mucha fe, escuchábamos como Pedro Carcuro iniciaba su tradicional relato. Brasil tenía en sus filas a Careca y Muller, que si bien no alcanzaron el nivel de Ronaldo, Ronaldinho o Neymar
jugaban en Europa y eran unos crack. En el segundo tiempo ingresó un juvenil Romario, que claro luego se transformaría en un fenómeno.

El partido era más tranquilo de lo habitual, aguantábamos el cero sin inconvenientes y para esa época, eso era un gran partido, hasta que cuando faltaba pocos minutos para que terminara el primer tiempo Jorge “Coke” Contreras, lanza un tiro libre, con tres dedos al segundo palo e Ivo Basay cabecea derrotando al portero Carlos, que nada pudo hacer ante la contundencia del golpe de cabeza.

Lo que pasó de ahí en adelante fue algo que nunca había visto. Juan Carlos Letelier en dos oportunidades y nuevamente Basay, sellaron un 4 a 0 histórico.

Recuerdo que al finalizar el partido le dije a mi papá muy contento, que nunca había visto a Chile ganarle a Brasil. Mi papá sólo se reía y se refregaba los ojos como no creyendo lo que había ocurrido.

Este martes Chile se la juega toda en Sao Paulo, parece que es imposible ganar. Parece que empatar es una tarea titánica. Pero no, nuestra selección ya tiene experiencias en hazañas, Chile sabe ganarle a Brasil en momentos extremos, es difícil por supuesto, pero cuando le cortamos los circuitos a los cariocas, cuando ponemos la garra de Gary, la irreverencia de Alexis y la contundencia de Vargas todo es posible.

No podré ver el partido con mi viejo, el vive en Quillón pero estoy seguro, que al terminar el encuentro lo llamaré y le diré:

“Papá ¿te acuerdas del 4 a 0 del 87? ese día sentí que Chile si podía ser como los mejores equipos del mundo… y hoy clasificamos a Rusia, por que somos uno de los mejores equipos del Mundo”.