Una enorme sorpresa se llevaron los transeúntes y visitantes que llegaron hasta el sector la Explanada de Tomé este domingo. Es que un lobo marino de grandes proporciones subió hasta la concurrida calle para tomar sol y revisar entre las sobras que los locatarios dejan a un costado de la avenida.

El hecho no pasó desapercibido para las personas que allí se encontraban, aprovechando el momento para fotografiar al imponente mamífero, o registrar con sus celulares cómo éste interrumpía brevemente el tránsito.

Cabe destacar que las autoridades recomiendan no acercarse a estos animales y tampoco darles alimentos.
Revisa aquí el video que nos envió uno de nuestros lectores.