En el frontis de uno de los locales de la empresa Mall Connection, la Brigada Investigadora de Robos (Biro) de la PDI Chillán inició la campaña “No compres Robado” que busca generar conocimiento en la población sobre los problemas legales a los que se expone una persona que compra bienes de los cuales se desconoce su origen. De este modo se desincentiva la adquisición de artículos obtenidos en ilícitos por parte de la ciudadanía y se detiene el círculo vicioso que comienza con este delito.

El jefe de la Biro en Chillán, subprefecto Jorge Aguillón explicó que “el adquirir teléfonos o productos tecnológicos en el comercio informal o a través de internet, sin tener certeza sobre la procedencia el éste, implica exponerse a ser detenidos por el delito de receptación, arriesgando penas que van desde los 61 días a los 5 años de presidio”.

En tanto el jefe de ventas zona sur de Mall Connection, Víctor Filla agregó que “todos los equipos celulares que vendemos en nuestras tiendas vienen con certificado de origen de las compañías y aquellos que traen los clientes para desbloqueo son consultados a la base de datos de las mismas compañías, a través del número imei, para descartar que sea producto de un ilícito”

El delito de receptación esta incluido en el articulo 470 del código penal que establece que “el que conociendo su origen o no pudiendo menos que conocerlo, tenga en su poder, a cualquier título, especies hurtadas, robadas u objeto de abigeato, de receptación o de apropiación indebida las transporte, compre, venda, transforme o comercialice en cualquier forma, aun cuando ya hubiese dispuesto de ellas, sufrirá la pena de presidio menor en cualquiera de sus grados y multa de cinco a cien unidades tributarias mensuales”

Una persona puede ser formalizada por el delito de receptación en caso de ser sorprendida con objetos robados de los cuales no pueda acreditar su procedencia, por lo que se debe solicitar la boleta de la compra o guardar un registro con el vendedor del producto.

Asimismo, comprar robado, expone a los compradores a ser estafados, puesto se asume la nula existencia de garantía.